Daniel Roseberry: el salvador de Schiaparelli

Daniel Roseberry: el salvador de Schiaparelli

Luego de haber trabajado 11 años como diseñador para Thom Browne, Daniel Roseberry ha logrado reflotar con éxito el legado de Elsa Schiaparelli con la resurrección total de la casa parisina de alta costura. Su nombramiento como director creativo en 2019 ha marcado una nueva era que promete reposicionar a una de las etiquetas más importantes del siglo XX.

El desafío de revivir una marca de moda con historia siempre ha estado cargado de controversia, con ejemplos célebres de intentos fallidos. La obsesión por reactivar etiquetas como Halston, Jean Patou, Mary Quant, entre otras, ha supuesto no solo un esfuerzo económico importante, sino un ejercicio que termina instalando la premisa de que cada casa de moda se debe a su época y que, en la contemporaneidad, parecieran no tener un contexto para resurgir y desarrollarse con un lenguaje actualizado.

El caso de Schiaparelli no escapa a esta idea. Recién en 2007, Schiaparelli comenzó a despertar después de un silencio de 63 años en el que pasaron décadas fundamentales para el devenir histórico de la moda. Adquirida por Diego della Valle, controlador del grupo Tod’s, Schiaparelli primero se reestableció en el rubro de la perfumería, echando a andar la casa de moda recién en 2013 gracias a una colección encargada a Christian Lacroix. Un año más tarde, Della Valle nombró a Marco Zanini director creativo de la firma, comenzando un proceso complejo y lleno de cuestionamientos para intentar reconstruir el ADN de la maison. Luego de publicitados fracasos, Della Valle dio en el clavo en 2019 con el nombramiento de Daniel Roseberry.

Nacido en Texas y con formación académica en el FIT de Nueva York, Daniel Roseberry abandonó la escuela de diseño para trabajar a tiempo completo con Thom Browne, quien sería su mentor y lo elevaría al cargo de Director de Diseño de su firma. Sin embargo, Daniel ya se sentía lo suficientemente preparado para asumir el rol de director creativo de Schiaparelli en 2019, recurriendo a los archivos de la casa de moda para poder crear su primera colección durante la primera ola de la pandemia. Fue así como ese mismo año presentó una colección 100% referencial para otoño-invierno 2020 que recibió no solo el beneplácito de la crítica especializada de moda, sino también una gran deseabilidad de parte de celebridades e influencers. Es así como el surrealismo y la mezcla entre alta costura y joyería característicos de su fundadora, Elsa Schiaparelli, comenzaron a brotar de la mano del diseñador americano para lograr reinterpretar maravillosamente sus códigos visuales y materiales. Fue así que durante las escasas alfombras rojas presenciales, Schiaparelli fue uno de los nombres que comenzaron a asomarse dentro de las preferencias del star system hollywoodense para los eventos más importantes de la temporada.

Pero fue la colección de alta costura primavera-verano 2020 la que realmente catapultó a Daniel Roseberry como un director creativo consolidado, asegurando que por fin la Maison Schiaparelli había sido puesta en manos dignas de continuar su legado. Prueba de esto es, una vez retornada la presencialidad, la aparición de una avalancha de celebridades de primer nivel que no pudieron resistirse y que nos regalaron momentos icónicos de moda, como Bella Hadid, Beyoncé, Adele y, sobre todo, Lady Gaga para el discurso de inauguración del presidente de EE.UU. Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris.

A pesar del explosivo arranque de Roseberry, fue enero de 2022 el mes clave para él, ya que con la colección de alta costura primavera-verano 2022 pudo al fin presentarse en París de manera presencial. Esto marcó no solo el glorioso regreso de Schiaparelli a las pasarelas, sino también el primer desfile de Daniel a cargo de la etiqueta parisina. De esta manera, Daniel Roseberry no solo tiene adjudicado el exitoso nuevo comienzo de Schiaparelli, sino también el hecho de ser el único americano a cargo de una de las selectas 34 casas de moda que componen la Cámara de la Alta Costura de París.