La moda llega al metaverso

La moda llega al metaverso

El metaverso era prácticamente desconocido para casi todo el mundo hasta que Mark Zuckerberg anunció el cambio del nombre de su compañía a Meta. Desde entonces, los espacios virtuales han estado explorando distintas dimensiones y han llegado hasta el mundo de la moda de la mano de reconocidas marcas.

El caso del desfile de moda de Jonathan Simkhai y el metaverso de Second Life

Bautizado como el “primer desfile de la Semana de la Moda del Metaverso”, la pasarela AW22 de Jonathan Simkhai tuvo lugar en Second Life un día antes de la presentación en la vida real de la marca durante la Semana de la Moda de Nueva York.

Second Life es una plataforma multimedia que permite a los usuarios crear un avatar para representar su “segunda vida” en el Metaverso. El espectáculo fue presentado por Everyrealm, un inversor y promotor inmobiliario del Metaverso. Los avatares invitados llegaron vestidos con los diseños de Simkhai, recreados en prendas digitales por Blueberry Entertainment. Descritos como invitados VIP, los modelos digitalizados, las personas influyentes, las celebridades y los periodistas pasaron ocho minutos viendo los trajes virtuales de la colección AW22 de Simkhai. Seis de ellos aún están disponibles en Open Sea, un mercado online de tokens no fungibles.

Si buscas el desfile de Simkhai en Second Life hoy, te encontrarás con las manos vacías: una advertencia parpadea “Ubicación no válida”.  Grabado en video, el paisaje del desfile era un mundo digital plano y gris con varias “piedras” adornadas con el logotipo de Blueberry. Según la marca, el espacio estaba “inspirado en elementos naturales como rocas, agua, aire y fuego”, y la pasarela estaba separada del público por dos piscinas de color estático. A mitad del desfile, las piscinas se transformaron en chimeneas artificiales. Las modelos levitaban sobre la pasarela; la misma animación de caminar se utilizó para los avatares femeninos. El Instagram oficial de Jonathan Simkhai destaca el vídeo de la presentación en persona en su feed, dejando la presentación del Metaverso y el enlace a las ventas en Open Sea en sus historias.

¿Fue el espectáculo Metaverse de Jonathan Simkhai una innovación o un truco publicitario? El debate sobre los desfiles de moda virtuales lleva varios años en marcha. Sin embargo, con el crecimiento del interés por las cryptomonedas y los NFT, muchos diseñadores se han visto impulsados a saltar al Metaverso, en busca de nuevos clientes. Por otro lado, los desarrolladores digitales ven el potencial comercial de las presentaciones de moda en el mundo virtual. La importancia de este desfile radica en la atención mediática que la colaboración de Simkhai, Everyrealm y Blueberry Entertainment logró captar en el marco de la Semana de la Moda de Nueva York.

El evento plantea otras cuestiones. Una: ¿por qué Second Life como escenario? Second Life es un entorno virtual con escasa representación gráfica y detalles, incluso para un jugador devoto. Una suposición es que los creadores del desfile buscaban dirigirse a su base de usuarios fieles, que según los informes rondaba los 64,7 millones de usuarios activos en 2021. En teoría, un metaverso/espacio virtual ofrece posibilidades ilimitadas para desarrollar un nuevo vocabulario espacial. En la práctica, Second Life existe desde hace casi veinte años, pero todavía no parece más sofisticado que cuando se lanzó en 2003. Sin embargo, en el mundo real, la creación de un desfile de moda suele comenzar con la búsqueda de locaciones. Para crear un espacio de moda de valor hay que seleccionar la plataforma adecuada para el grupo objetivo elegido. Hay buenos ejemplos de búsqueda de locaciones virtuales, como Gucci x Roblox o el Icon Series Outfit de Travis Scott en Fortnite.

La segunda pregunta: ¿por qué Simkhai como diseñador debutante? Las marcas de prêt-à-porter de lujo como Jonathan Simkhai construyen su legado sobre la calidad y la tactilidad de sus objetos de moda. El uso de Second Life para comunicar la artesanía falla debido a la falta de detalles gráficos: es demasiado parecido a un espacio digital de principios de los años noventa.

Gucci, Zara y H&M se suman a esta tendencia

El metaverso era prácticamente desconocido para casi todo el mundo hasta que Mark Zuckerberg anunció el cambio del nombre de su compañía a Meta. Desde entonces, los espacios virtuales han estado explorando distintas dimensiones y han llegado hasta el mundo de la moda de la mano de reconocidas marcas.

Una de las tiendas que se ha lanzado a crear una colección de ropa virtual fue Zara a principios de diciembre recién pasado. Para llevar a cabo esta colección, la firma colaboró con una marca de moda urbana llamada “Ader Error”. Lo que se sabe hasta la fecha es que la colección se distribuirá mediante la plataforma social Zepeto, en la que los usuarios pueden crear sus propios mundos virtuales. Sus precios irán desde los 39,95 euros por un gorro a los 199 euros por un abrigo.

H&M ha sido una compañía que también ha apostado por el metaverso. Con el objetivo de anunciar su nueva colección, creó un evento virtual al que apodó “H&M Innovation Circular Design Story”. Para poder ver el desfile, los asistentes tuvieron que crearse un doble digital.

Por otro lado, Nike cuenta con un responsable de metaverso desde septiembre del año pasado: Eric Redmon, quien trabaja en el departamento de tecnología de la empresa desde 2015 y ha llevado a cabo proyectos como Nikeland, un espacio digital que la compañía tiene en la plataforma Roblox. Mediante Nikeland, la marca ha sido una de las primeras firmas en solicitar el registro de su marca para activos digitales.

Entre las marcas de lujo, también se encuentran empresas que han puesto un ojo en el metaverso, como es el caso de Gucci. Del mismo modo que Nike, la marca italiana diseñó un espacio en Roblox donde los usuarios podían comprar bolsos, anteojos y otros accesorios por precios asequibles que rondaban entre los 2 y 9 dólares.

El espacio virtual de Gucci solo estuvo disponible dos semanas, sin embargo, se llegaron a vender más de 4,5 millones de artículos de la firma.