Del Radioteatro a la Audioserie

Del Radioteatro a la Audioserie

El interés de escuchar historias es antiquísimo, la narración oral fue la primera forma de mantener la memoria viva de ciertas historias, ciertos cuentos, reales o ficciones, solo se necesitaba alguien que contara y alguien que escuchara; de boca a oreja, de mamá a hijo.

El Radioteatro

El tiempo pasó y la forma de mantener viva la memoria de las historias (ficciones o reales lo mismo da) mutó de formas; el teatro se encargó por mucho tiempo de ser ese medio. Llegaron nuevas tecnologías y fue así como en la radio se acuño el término de Radioteatro; las historias eran contadas en forma dramática por un grupo de actores y actrices, sus voces eran llevadas  a través de las ondas radiales a los hogares y familias que quisieran escucharlas.

Mítico es el Radio teatro de Orson Welles “La guerra de los mundos” (basada en la novela de H.G.Wells 1898); donde una parte de EE UU  creyó la ficción como real y quedo aterrorizada frente a una invasión alienígena. Esto fue emitido en el año 1938.

Como andamos en Chile?

Seis años antes de “La guerra de los mundos” de los dos Welles,  en el año 1932, en nuestro país se emitía por primera vez un radio teatro “La Enemiga” de Darío Nicomedi con las voces de Maruja Cifuentes y Carlos Justiniano. Fue tal el éxito que se transformó en un programa dirigido a un público femenino todos los días al mediodía.

Los primeros radioteatros estaban enfocados en el drama, pero rápidamente mutaron de género hacia el humor, y es así como aparecieron grandes clásicos: “Hogar dulce hogar” “Residencial la Pichanga”, “La bandita de Firulete” y “Radiotanda” con la gran actriz de teatro Ana González “La Desideria”. 

También en nuestro país se experimentó en el género del terror;  con el mismo o mayor éxito se emitieron por años; “Lo que cuenta el viento” y “El Doctor Mortis” .

Todos estos radioteatros emitidos desde los años 30 fueron tremendamente exitosos y populares. Después de la llegada de la televisión a nuestro país, los radioteatros fueron desapareciendo paulatinamente, solo en ocasiones especiales alguna radio se la jugaba para producir y emitir algún programa especial hasta solo ser un recuerdo en este nuevo siglo.

El Factor Pandemia

Si tienes menos de 50 años es bien probable que no hayas escuchado estos títulos ni siquiera de la boca de tus abuelos, y te preguntarás que tiene que ver el radioteatro con un panorama de entretención hoy. Paciencia millenials.

Con la llegada del Covid 19 a nuestras vidas y específicamente con el cierre de los teatros desde marzo del 2020 obligó a los teatristas a “reinventarse”, a “salir de su zona de confort” (como si no lo hicieran siempre). 

El afán de contar historias de algunos y de escucharlas de otros fue más fuerte.

En esa búsqueda de nuevas formas de contar historias sin recurrir a la prescencialidad y paralelo a los primeros experimentos de “Teatro por Zoom” algunos teatristas trajeron el radioteatro de vuelta en pleno siglo 21. Y llegó para quedarse.

Claro que esta vez no eran transmitidas a través de ondas radiales, para esto ahora hay internet.

Es así como distintas compañías de teatro adaptaron montajes nuevos y antiguos usando la tecnología actual, aprovechando las distintas plataformas digitales para seguir contando historias sin recurrir a lo presencial ni en su emisión ni en su realización.

Muchos de estos experimentos fueron grabados en plena cuarentena, sin juntarse los intérpretes, ¿Como lo hicieron?; grabaciones en celulares esquivando el ruido ambiente, el perro del vecino, la música de al lado. Grabaciones enviadas por mail, ensayos por zoom, diálogos imaginado el texto anterior y posterior.  Cada actor o actriz grabando sus diálogos por pistas separadas. Ediciones de este material dirigidos desde wasap etc etc etc. Estos fueron algunos de los escoyos que debieron afrontar quienes aún persisten en contar historias, para dejar de ver tv, para dejar de escuchar al presidente, para evitar entrar en terror frente a las noticias Covid.

Se partió con Obras de teatro, tal como en el antiguo radio teatro la idea es que el auditor se sienta en una sal de teatro y escuche no tan solo los diálogos sino también el ambiente, fue necesario adaptar los textos pues las indicaciones de acciones no sirven para entrar en esta ficción y lo que en un a obra se vería aquí se debe escuchar.

Una de los primeros trabajos radiotetrales en pandemia fue el del colectivo The Briers quienes crearon el concepto de Teatro a Ojos Cerrados, bajo la dirección de Nestor Cantillna adaptaron la obra LOS INVASORES de Ego Wolff con las voces actuadas de Francisco Reyes, Paulina Urrutia, Pablo Schwarz, Gabriel Urzúa entre otros. Se podía escuchar en la plataforma de Santiago a Mil y estaba dividida en 11 piezas sonoras de 5 a 6 minutos cada una, “tú decides donde y cuanto escuchar” decía la invitación. Luego la misma compañía  y en la misma plataforma adaptaría esta vez bajo la dirección de Heidrun Brier un montaje de la obra DELIRIO de Falk Richter, en 5 capítulos de aproximadamente 15 minutos cada uno con las voces del mismo Cantillana y Macarena Teke.

No fueron los únicos, la compañía de teatro “Legión Escénica” dirigidos por Carlos Urra fueron más allá y crearon una aplicación para tener obras teatrales en plataforma: AUDIODRAMAPP. Por módicos precios puedes escuchar diferentes obras como ROMEO y JULIÁN con las actuaciones de Mariana Di Girólamo, Sebastián Ayala entre otros, por módicos precios hay una oferta actualmente de 10 obras  y se anuncian 4 más entre ellas  HANS POZO y NIÑO ASTRONAUTA.

Pero no todo se quedó en la experimentación del revival del radioteatro, algunos se preguntaban si se podía emular la experiencia de una serie, ¿seriamos capaces de apagar la pantalla y seguir una historia solo a través de nuestros oídos?

La respuesta es sí.

Pensar en pasar de adaptar una obra de teatro a crear series originales de varios capítulos que se acercaran más al audiovisual, al cine que al teatro fue el complemento a este revival.

Podcast de ficción o audioseries , da lo mismo como lo llamen, todas tienen algo en común, contar historias por capítulos; historias modernas, actuales, sin límites de ningún tipo (la producción teatral o audiovisual es infinitamente más cara y demorosa que la de una audioserie) ciencia ficción, erotismo, series con muchos personajes o con dos, así se fue armando una nueva forma de escuchar historias.

El Caso 63

Quizás una de las más emblemáticas, exitosas y novedosas es  esta.

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Producida por Emisor Podcasting y emitida en la plataforma Spotify, esta audioserie creada por el guionista Julio Rojas ( ganador del Goya mejor guion por “La vida de los peces” en el 2012) esta destinada a ser de culto.

La historia es al parecer simple: la Psiquiatra Elisa Aldunate interpretada por Antonia Zegers graba las sesiones del caso 63; un paciente  Pedro Routier interpretado por Néstor Cantillana, aparentemente psicótico dice venir del futuro.

Son 10 capítulos de 15 minutos aproximados cada uno  te desafían a creer en lo imposible tal como lo hace una serie de Ciencia Ficción. El guion es perfecto, se hace cargo de todo el imaginario pop cinematográfico que pueda atentar con el realismo o creatividad de la historia.

Solo dos personajes y una gran historia que te invita a cerrar los ojos (o no) y ESCUCHAR un capítulo y otro y otro sin envidiarle nada a una superproducción de Netflix.

El éxito fue tan grande que este 1 de  abril se terminó de grabar la segunda temporada de esta serie, con los mismos protagonistas (para los que escucharon la 1era temporada sabrán que esto no es un spoiler).

La invitación ya está hecha, volver a ESCUCHAR.